Grupo 406 · Cuadernos por materia

Lengua y Comunicación IV

Respuestas y procedimientos · 8 de octubre de 2026

Activas e históricas · Expedientes 07, 08 y 14

Qué queda desarrollado

Se resuelven la problematización de textos narrativos y la redacción del pizarrón, reenviadas el 3 de octubre. También se prepara un modelo ficticio para la solicitud de empleo histórica. La discusión en plenaria no puede sustituirse por este documento; la reflexión propuesta debe revisarse para que exprese tu opinión.

Lectura directa de las dos fotografías de la actividad y del pizarrón fechado el 26 de septiembre. No se ha supuesto que los reenvíos sean tareas nuevas.

Activa · Expediente 07

01 · Tipos de textos

¿Qué tipos de textos son según sus características?

El mundo antiguo · José Emilio Pacheco

Es un fragmento narrativo literario en prosa, procedente de Las batallas en el desierto. Una voz que participó en ese mundo recuerda la escuela, la familia y la ciudad. El relato combina narración con descripciones de enfermedades, inundaciones, propaganda política y desigualdad. Las formas en primera persona plural y la referencia al hermano muestran que no es una exposición impersonal: lo contado está filtrado por la memoria y la perspectiva del narrador.

La acumulación de detalles crea un contexto social y un tono crítico. Aunque utiliza referencias históricas, su función literaria no es equivalente a la de una noticia o un informe científico. El fragmento caracteriza una época desde una experiencia narrativa.

El burro flautista · Tomás de Iriarte

Es una fábula: una narración breve que atribuye habla y razonamiento a un animal y termina con una enseñanza. La obra original está escrita en verso, aunque en la fotografía aparece dispuesta en un párrafo. Su musicalidad y repetición refuerzan el carácter literario.

El burro encuentra una flauta, la hace sonar accidentalmente y confunde ese resultado con una habilidad propia. La moraleja distingue un acierto casual del conocimiento adquirido mediante estudio y práctica. Hay situación inicial, acción, consecuencia y enseñanza; por ello sigue siendo narrativa aunque también tenga propósito didáctico.

Una reputación · Juan José Arreola

Es un fragmento de cuento literario en prosa, narrado en primera persona por quien protagoniza los hechos. La acción ocurre en un autobús: el narrador cede su asiento, recibe aprobación y se siente obligado a mantener la imagen de caballero que los demás le atribuyen.

El conflicto es psicológico y social: lo que piensa de sí mismo no coincide con la reputación que empieza a tener. La ironía surge porque su cortesía inicial no era un rasgo firme de su carácter, pero termina condicionando su conducta. El fragmento muestra una secuencia de acciones y pensamientos, no una definición abstracta de la cortesía.

Comparación

RasgoEl mundo antiguoEl burro flautistaUna reputación
Voz narrativaParticipante que recuerda.Voz que cuenta la acción del animal.Protagonista en primera persona.
Centro del relatoMemoria y crítica de una época.Confusión entre azar y habilidad.Tensión entre identidad y juicio social.
RecursosEnumeración, descripción y contraste.Personificación, repetición y moraleja.Ironía y exposición del conflicto interior.
Lo comúnPresentan acontecimientos, personajes, un espacio y una voz que selecciona cómo contar. Ninguno es solo una lista de datos.

Aportación preparada para la plenaria

Los tres textos narran, pero no persiguen exactamente lo mismo: Pacheco reconstruye una memoria social, Iriarte transmite una enseñanza y Arreola explora una contradicción del comportamiento. Por eso, identificar que un texto es narrativo no basta: también hay que observar su género, narrador, tono y finalidad.

La plenaria sigue pendiente de participación real. Este párrafo es una aportación preparada, no un registro de una discusión realizada.

Activa · Parte final de la problematización

02 · Importancia de la narración

Propuesta de reflexión para revisar y hacer propia.

La narración es importante porque permite organizar lo que vivimos y comunicarlo de manera comprensible. Cuando contamos un problema, una noticia familiar o algo que nos ocurrió, no repetimos todos los detalles: elegimos un inicio, relacionamos acontecimientos y explicamos por qué fueron significativos. Esa selección ayuda a los demás a entender nuestra experiencia, pero también nos obliga a distinguir entre lo que pasó, lo que recordamos y lo que interpretamos.

Los textos leídos muestran que narrar puede cumplir funciones diferentes. En El mundo antiguo, la memoria de la vida escolar permite observar problemas de una sociedad; en El burro flautista, una acción sencilla transmite una enseñanza sobre la diferencia entre acertar y saber; y en Una reputación, una escena cotidiana revela cómo la opinión ajena puede modificar nuestra conducta. Así, una historia no solo entretiene: también puede cuestionar hábitos y ampliar nuestra comprensión de otras personas.

En la vida académica, la narración ayuda a explicar procesos históricos, describir el desarrollo de un proyecto y comunicar experiencias de aprendizaje. Sin embargo, un relato convincente no reemplaza la evidencia. Si narramos un experimento o un hecho histórico, debemos respetar los datos y señalar qué parte es interpretación. La claridad narrativa y el rigor pueden complementarse.

Por ello, aprender a narrar también significa aprender a escuchar y a leer críticamente. Comprender quién cuenta, desde qué perspectiva y con qué propósito nos permite valorar mejor una historia. Narrar con orden y responsabilidad facilita la comunicación cotidiana y fortalece nuestra capacidad de explicar, argumentar y reflexionar en la escuela.

Activa · Expediente 08

03 · La última línea

Relato original elaborado para la consigna: narrador autodiegético, cruce metaléptico, ambiente tenso, diálogo directo y más de 15 renglones. Se presenta en 24 unidades separadas, de modo que la extensión mínima no dependa del ancho de la pantalla.

Me quedé solo en la biblioteca para terminar una historia antes de que cerraran.

En mi cuaderno había inventado a un vigilante que recorría un pasillo sin ventanas.

Cuando escribí que sus llaves chocaban contra la puerta, escuché el mismo tintineo detrás de mí.

Dejé de mover la pluma y el sonido también se detuvo.

—Todavía no acabas —dijo alguien desde el otro lado.

Reconocí la frase: la había tachado unos minutos antes, porque me parecía demasiado extraña.

Intenté llamar por teléfono, pero la pantalla mostraba únicamente la página que estaba escribiendo.

Debajo de mi último párrafo apareció una oración que no era mía: “Ahora él mirará la puerta”.

Me resistí unos segundos, hasta que el picaporte empezó a girar y levanté la vista.

El vigilante de mi cuento entró cubierto de un polvo oscuro que olía a tinta.

—Tú me encerraste en ese pasillo —me dijo—. Escribe una salida.

—No puedes estar aquí. Yo te inventé.

El hombre apoyó un dedo sobre el cuaderno y atravesó el papel como si fuera agua.

Sentí que la mesa se inclinaba; al levantarme, mi mano cayó dentro de la misma página.

Un instante después estaba en el pasillo que había descrito, junto al personaje que había salido de él.

Por encima del techo vi la biblioteca, enorme y silenciosa, como si la observara desde el fondo de una caja.

En la mesa permanecía mi pluma, suspendida sobre una frase: “El muchacho no volvió”.

—Bórrala —le pedí al vigilante—. Si termina esa oración, no podré regresar.

—Yo no decido el final —respondió, y sus llaves comenzaron a sonar dentro de las paredes.

Busqué en mis bolsillos y encontré el pequeño lápiz con el que había planeado el cuento.

Escribí sobre el muro: “La puerta conduce al lugar donde empezó esta historia”.

La pared se abrió y regresé a la biblioteca, mientras el vigilante se deshacía en letras detrás de mí.

Cerré el cuaderno con ambas manos y prometí no volver a abrirlo.

Ahora termino de contarte lo sucedido, pero alguien está escribiendo mi nombre al otro lado de esta última línea.

Comprobación de la consigna

  • Autodiegético: el “yo” que cuenta es el protagonista y toma las decisiones de la historia.
  • Metalepsis: el vigilante cruza desde el cuento contenido en el cuaderno hasta la biblioteca, y el narrador entra después en la página. Se transgrede la frontera entre dos niveles narrativos.
  • Tiempo de narrar y tiempo narrado: el cierre acerca el presente de la narración al peligro del relato. No se confunde metalepsis con un simple recuerdo o salto cronológico.
  • Ambiente tenso: aislamiento, sonidos inexplicables, pérdida de control y amenaza de quedar encerrado.
  • Diálogo directo: las intervenciones aparecen con raya y las palabras de los personajes.
  • Extensión: 24 unidades de texto separadas; al transcribirlo deben conservarse más de 15 renglones.

El pizarrón utiliza “tiempo metaléptico”. La interpretación aplicada es el cruce entre niveles de narración descrito por John Pier en Metalepsis, The Living Handbook of Narratology. Si el docente usa una definición particular de ese término, conviene cotejarla.

Histórica · Expediente 14 · Modelo, no formato oficial

04 · Solicitud de empleo

Ejercicio ficticio: auxiliar de librería
NombreAlex Ejemplo Escolar · personaje ficticio
Fecha de solicitud8 de octubre de 2026
Puesto solicitadoAuxiliar de librería, nivel inicial.
ObjetivoApoyar en la organización de libros, el registro de inventario y la atención respetuosa a clientes.
EscolaridadBachillerato en curso, cuarto cuatrimestre · dato del personaje de práctica.
Experiencia laboralSin experiencia laboral formal. Interés en recibir capacitación.
Conocimientos y habilidadesLectura comprensiva, redacción básica, operaciones aritméticas y organización de materiales.
DisponibilidadHorario vespertino entre semana, sujeto a compatibilidad escolar · supuesto del ejercicio.
Expectativa salarialA convenir según horario y responsabilidades.
Motivo de solicitudAdquirir experiencia de atención al público y contribuir al orden de la librería.
Domicilio y contactoOmitidos: práctica escolar sin datos reales.
Identificación, referencias y firmaNo se proporcionan ni se simulan documentos, personas de referencia o firmas.

Texto de presentación

Solicito ser considerado para el puesto de auxiliar de librería. Me interesa apoyar en la clasificación de materiales y en la atención a clientes. Aunque no cuento con experiencia laboral formal, tengo disposición para aprender, seguir instrucciones y trabajar de manera ordenada. Agradezco la oportunidad de participar en un proceso de selección y conocer las funciones del puesto.

Cuando se recupere el formato, se deberán trasladar únicamente los campos solicitados y sustituir los supuestos por datos que el estudiante decida proporcionar. No afirmar experiencia o referencias inexistentes.

Fuentes locales

Material y consignas

Se usan las páginas y fotografías indicadas en cada actividad. “Histórica” no significa entregada; se conserva la clasificación del catálogo. Las actividades de apoyo se distinguen de las consignas confirmadas.

Preparando lectura sin conexión…